El término Cofradía procede de dos palabras latinas “cum fratis” que literalmente significa “cómo hermanos” . Posteriormente, el vocablo ha pasado a determinar la asociación, congregación o hermandad de seglares, regida por estatutos, constituciones u ordenanzas aprobadas por sus miembros.

Un buen ejemplo lo tenemos en la vistosa Cofradía de los Doce Apóstoles de Becerril. En 1617 se creó esta Cofradía. En la introducción a la Regla se señala lo siguiente:

“Grandemente se agrada al Padre Eterno, en que sus criaturas imiten a su Unigénito Hijo, venido al mundo por predicador y verdadero Maestro de sabiduría y humildad, lo cual hicieron los Apóstoles cómo criados a los pechos de sus divinas y admirables obras, dejándonos a nosotros ansi mismo exemplo para que siguiendo sus pisadas, nuestras obras no sólo sean provechosas para nuestra salvación, sino que también despierten y provoquen a devoción a los que las vieren, y para que seamos verdaderos imitadores y representantes no solo en el adorno en el adorno y atavío apostólico en los actos públicos, que hicieramos, sino también en la pureza y limpieza de nuestras almas, y para que esta Cofradía y Hermandad llamada de los Apóstoles se rexida y gobernada con la sabiduría y magisterio del Espíritu Santo, poniendo por intercesora a la Sagrada Virgen y los Apóstoles cuyas insignias llevamos.”

Cada uno de los Capítulos de la Regla estan justificados anteriormente. Así el número de cofrades debía ser 21, más 6 de reserva, las razones que daban:

“Considerando que donde hay multitud hay confusión, ordenamos que está cofradía aya número de veiente y un cofrades y no más, los que son necesarios para las insignias…”

Otras justificaciones;

“Si algún hermano por ser viejo o enfermo no se pudiere vestir, no le puedan despedir, sino que quede por cofrade para ayudar a vestir a los demás, por que lo contrario sería ingratitud.”

“Otro si estatuimos y ordenamos que por cuanto las cosas que en público salen son muy imitadas, e no siendo hechas con perfección son murmuradas y dan muy en el rostro, queremos que los cofrades que el día del Corpus se vistieren, lleven el mejor y más propio y autorizado atavío y adorno que puedan, llevando la decencia con paz y limpieza, sus pies lavados y uñas cortadas pues van a la mira y vista de todo el pueblo principalmente representando lo que en el acto representan.” Etc…

Las Cofradías, es la primera forma de asociación que aparece en la Alta Edad Media. Surgen como respuestas a la necesidad sentida por amplios sectores de la población de unirse en grupos para protegerse de manera más efectiva ante las múltiples dificultades de la vida.La gran vitalidad de que gozaban las cofradías en nuestra villa se refleja en la existencia de hasta un total de 50 Cofradías.

D. Antonio Ximenez del Olmo, corregidor, tuvo mucho empeño por sanear la economía de la villa de Becerril de Campos, y no estuvo exento de dificultades. Muchas se las encontró en las Cofradías, que por su número y sus ancestrales tradiciones, debió de oponerse a las medidas tomadas para un saneamiento económico patrocinado por el Ayuntamiento.

La iglesia si en un principio las impulsó por la reanimación que estas hacían a la vida cristiana, pronto comenzó a vigilarlas más de cerca por el poder y la influencia que ejercían en sus fieles.

A juzgar por un documento del Consejo Real dirigido al Obispo, en 1747, la oposición a las cofradías debió de hacerse patente poco después del discurso del corregidor pronunciado en 1746, D. Antonio Ximenez del Olmo pone en conocimiento del Consejo y éste lo traslada al Obispo para que tome las medidas oportunas.

“Ilmo. Sr. Informado el Consejo de que en las siete parroquias de Becerril de Campos se hallan establecidas 50 Cofradías bajo distintas advocaciones de las cuales unas tienen caudales propios en tierras, viñas, ganados, comercios, de que hacen sus granjerías aprovechándose de los pastos públicos, además de lo que contribuyen sus individuos en dinero y frutos, esto no se consume en el culto y fines piadosos de sus institutos sino en colacciones y convites que tienen repartidos en varios días del año, y les ejecutan con tanta opulencia, profusión y coste, que algunos aniquilan y destruyen sus haciendas para lucir a competencia las funciones que le tocan, cuando no tienen con qué pagar las Reales contribuciones …”

“… interesar al celo y la justificación de V. Ilma. Que por los medios posibles se corte tan perjudicial abuso, dando como doy orden al corregidor de la expresada villa, para que auxilie con la mano fuerte de la justicia cuantas providencias por V. Ilma. se dieren, y proceda en caso necesario contra los legos en sus personas y bienes que las cumplan y ejecuten …”.
Sería Andrés de Bustamante, el que en 1750 se encargaría de poner orden en las Cofradías de la Diócesis, encontrándose en muchos casos con grandes resistencias.

La 50 Cofradías radicadas en la villa sobre el año 1747 son las que pertenecen entre: La iglesia Santa Eugenia con las Cofradías del Santísimo de la Minerva ( 1540), del Dulce Nombre de Jesús , de Jesús de Nazareno, de Nuestra Señora de los Remedios (extinguida) año 1696, de Nuestra Señora del Carmen fundada en 1690, de San Antonio de Papua, de los Santos Crispín y Crispiano fundada en el 22 de enero de 1523 , de San Francisco Javier que hizo hacer pintar y estofar la imagen del santo en 1723 y de las Benditas Ánimas.

En la iglesia de Santa María, las Cofradías del Santísimo Sacramento, la de Santa Vera Cruz (1600), del Dulce Nombre de Jesús (1715), de Nuestra Señora del Rosario (1588), de Nuestra Señora de la Concepción, de San Miguel Arcángel, de los Doce Apóstoles (1617), de San Roque y de las Ánimas.

En San Pedro, las Cofradías del Sacramental, del Dulce Nombre de Jesús (1748), de Nuestra Señora de la O (1733), del Señor San Lázaro, de San Severo de Rabean (1761) y de las Ánimas (1613).

En San Juan, las Cofradías del Santísimo (1721), la de San Juan Bautista, de San Antonio Abad (1619) y la de San Lázaro, que pasarían al quemarse esta iglesia a San Pedro.

En la iglesia San Miguel, las Cofradías de San Agustín (1609), de Nuestra Señora de la Misericordia (1724), del Dulce Nombre de Jesús y Ánimas.

En la de San Pelayo, las Cofradías del Santísimo (1766), Vera-Cruz, Virgen del Rosario (1720), Apóstol Santiago (1698), Ánimas (1652) y San Bartolomé mencionada en 1508.

Y en la iglesia de San Martín, las Cofradías del Santísimo Sacramento, Santo Cristo de San Felices o Cristo de los Pastores (1718), Dulce Nombre de Jesús, Nuestra Señora del Rosario, y San Blas en el Hospital.

También las ermitas fundaron sus cofradías como es el caso de la ermita de Jesús Nazareno que cuenta con la Cofradía que lleva su mismo nombre o nuestra ermita del Cristo de San Felices que fundó su Cofradía de los Pastores en 1718, que es la misma cofradía a la que hace referencia la iglesia San Martín. El motivo no era otro que hacer y ayudar a dicha ermita, buen ejemplo es el capítulo 8º de su regla donde se cita lo siguiente:

“Que cada uno de los cofrades tenga obligación a guardar doce reses del ganado lanío de esta ermita de limosna con condición que de los bienes de dicha ermita se haya de pagar limosna de doce misas por cada hermano y seis por cada hermana cuando mueran.”

Todas ellas están documentadas en el Archivo de Becerril. Existían además algunas asociaciones como la Escuela de María o Cofradía de la Inmaculada y posiblemente otras no documentadas, hasta redondear a cincuenta.

Hoy en día sólo de las anteriores sólo quedan las siguientes:

  • Cofradía de San Isidro
  • Cofradía Nuestra Señora del Rosario
  • Cofradía Nuestra Señora del Carmen
  • Cofradía del Corazón de JesúsCofradía de San Antonio
  • Cofradía del Santo Cristo de San Felices o Cristo de los Pastores
  • Cofradía de la Inmaculada o de las Hijas de María
  • Cofradía de la Virgen de los Dolores
  • Cofradía de Santa Bárbara
  • La Minerva o Cofradía del Santísimo Sacramento
  • Cofradía de Jesús Nazareno.