Es una pequeña edificación mandada construir en el S.XVI como simple testimonio de piedad cristiana. Está ubicada al borde del camino junto a la Fuente Vieja, donde el caminante o viajero se humillaba al pasar por este devoto lugar. Entendiendo por humillación el hecho de postrarse o arrodillarse ante la imagen de la cruz para invocarle unas oraciones.
Se trata de un Humilladero descubierto que se levanta sobre un aljibe de agua, a través de una gran plataforma de piedra. En su interior alberga una gran cruz sobre una peana, se protege por seis columnas que sostienen un tejadillo a cuatro aguas, quedando la cruz elevada.
No existen ningún dato que lo atestigüe, pero pudo existir una escalinata que rodease el edificio o una parte del mismo, con el fin de que los fieles pudiesen acercarse a la imagen sagrada.
No sólo tenía la intencionalidad religiosa a la que hemos hecho referencia, sino también servía como indicador haciendo referencia a que nos encontramos en las cercanías de un poblado, Becerril de Campos.
Los antepasados de tales Humilladeros fueron unas simples cruces de madera que los más devotos las disponían sobre piedras que arrimaban y ante la cual a su paso y en su devoción podían orar.
La construcción de la obra del Humilladero de Becerril, se encargó ejecutar al imaginero Fernando García Pintor. La ejecución se sacó a licitación por el Concejo a través del sistema que era practicado en aquel momento de manera habitual, sacar a licitación de prometidos y obligados; los puestos del mercado, determinadas rentas y para el nombramiento de algunos oficiales subordinados del Concejo.
En el Archivo Municipal de Becerril de Campos. Actas del Concejo de la villa , 17-1-1522, muestra el sistema de prometidos:
"...mandaron librar a fernando garcía imaginero un castellano que ganó un prometido por poner el mastil del humilladero en 8000 mrs ..."
Diez días más tarde, el 27-1-1522 en las Actas del Concejo de la villa , se refleja el sistema de obligados utilizado:
Como se puede ver siempre la última palabra la lleva el Concejo; se encarga de la fiscalización de la obra a cargo de los maestros independientes y oficiales que el mismo determine, el encargo de materiales, etc.
La mayor parte de la obra recayó sobre Fernando García Tintor, pero tampoco fue el único como veremos a continuación:
En el Archivo Municipal de Becerril de Campos. Actas del Concejo de la villa de 30- 9-1523:
En un Libro de Acuerdos del 26 de diciembre de 1713, aparece citado en relación al Humilladero:
En el año 2005 y gracias a las actuaciones acometidas por el Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, se han llevado a cabo mejoras en dicho humilladero y en su entorno.
En la feligresía de San Miguel se hallaba el conocido Rollo, que no es más que un canto rodado de piedra casi cilíndrico o en forma de columna que dicen, fue insignia de la jurisdicción de la villa.
En el año 1737, la Academia de Autoridades de la Real Academia de la Lengua, da entre los significados de Rollo, el siguiente:
En un Libro de Acuerdos de 1712, en relación al citado rollo se dice lo siguiente:
Cuando nos dice componer no podemos asegurar que no fuese simplemente mejorar el estado del rollo. Aunque ciertamente todo nos indica a pensar que su construcción fuera sobre está época.
Por las características citadas probablemente estamos ante otro caso de Humilladero, ya que contempla las características típicas de dichas construcciones; se trata de una edificación simple, ubicada a las afueras del extremo sur del poblado junto a una circunscripción de caminos y sobre el Rollo aparece la imagen de la Cruz, ante la cual humillarse a su paso.