Iglesias

Santa Eugenia

Catalogada como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento por Decreto de 24 de julio de 1970. En este templo, que fue siempre el primero entre los de la villa, quedó dañada la torre y muros por lo que la Dirección General de Bellas Artes tuvo que llevar a cabo una importante obra de restauración y reconstrucción.

Iglesia de Santa Eugenia

Santa Eugenia está situada en la plaza pública. Es un edificio construido en buena cantería, comenzado en 1536 por Rodrigo Gil de Hontañón, arquitecto segoviano, con quien trabajó Alonso de Pando.

En el Archivo Diocesano se conserva unos papeles de concordia y pagos con fianzas para la liquidación de las obras de cantería llevadas a cabo por el mencionado maestro. En 1577 muere Rodrigo Gil habiendo dado por concluidas las obras.

En el archivo parroquial aparece: “un contrato de obra de cantería, dado a Rodrigo Gil de Hontañón en el año 1536, siendo cura Mancio Herrera”.

Pero si bien, las obras se alargaron hasta comienzos del siglo XVII, concluyéndose su capilla mayor y las colaterales hacia 1613, en las que trabajaron Domingo de Cerecedo, Alonso de Santiago y Pedro de Sierra.

Tiene una bonita portada de estilo ojival florido, de principios del S. XVI. Se trata de un templo de tres naves separadas por robustas columnas, cubiertas con bóvedas de arista y una cúpula ovalada sobre el crucero, decoradas con yeserías del siglo XVII. Las tres naves tienen la misma altura, lo que origina una planta tipo salón.

En la nave central está instalado el altar mayor donde destaca el retablo mayor barroco, obra de notable calidad, realizado por Santiago Carnicero en 1688 y dorado por Diego de Avendaño en 1700. En él se pueden ver las imágenes en escultura  policromada de Santa Eugenia, la Inmaculada Concepción, Santiago Apóstol y San Fernando, cuyo autor fue Francisco Rodríguez. Sobre el sagrario un crucifijo del siglo XVI, que ha sido atribuido al taller de Juan de Juni.

Este altar tanto en su construcción, como en su dorado fue costeado por los vecinos de esta villa.

En el Archivo Parroquial de la villa: “Escritura de pago en 1777, a favor de la iglesia por Diego de Abendaño, vecino de Sahagún por 3.000 reales de dorar y estofar el retablo mayor.”

En la primera nave lateral se encuentran los altares del Santo Cristo del Desamparo y la capilla de San Sebastián constituida por los altares de San Sebastián y Santa Ana. En este último se encuentra una sepultura de Nuestra Señora del Rosario.

  • “… el comisario Lázaro Diez de Argujo dejó 200 reales para el adorno del altar de San Sebastián y otros altares de Santa Eugenia…”

En la segunda nave lateral se hallan los altares de Nuestra Señora del Carmen, San Antonio de Papua, de las Ánimas, San Roque, etc…

En un Libro inventario de la Parroquia:

  • “…se da licencia en 1614 para pintar el retablo de Nuestra Señora del Carmen y lo que dio para él el bachiller Paniagua.”

La sacristía es obra del siglo XVIII y está situada en el lado de la epístola. La portada también se abre en ese lado y está decorada con arcos conopiales y trilobulados, adornada con tracerías flamígeras similares a otras obras del periodo hispano-flamenco. En ella se albergan los cuadros de dos Doctores de la Iglesia; el de Santa Eugenia (S. XVII), que se encuentra conservado en el Museo de Santa María; Santiago Apóstol; San Pedro; San Ildelfonso; San Juan Bautista; Nuestra Señora del Carmen, un tríptico, donde en el centro representa la Virgen con el Niño, y a los laterales Adán y Eva.

Por todo ello se ha de fechar a primeros del siglo XVI, lo que demuestra a las claras que la actual iglesia se construyó aprovechando parte de una construcción anterior.

Como ocurre en la mayoría de las construcciones de la época las paredes eran revestidas de yeso, en este caso se llevo a cabo por Francisco Sáiz en 1633. Fue en el siglo pasado cuando se levantó las capas de yeso que cubrían las paredes de piedra de sillería, apareciendo estas en perfecto estado, e incluso quedaron al descubierto dos ventanas ojivales que habían quedado cubiertas por los altares.

A los pies del templo se levanta una torre que, si en origen era de la misma época que la iglesia, en la actualidad se halla en buena parte reconstruida en ladrillo, hallándose en su campanario cuatro campanas, mas la del reloj. Aunque nos puede parecer en la actualidad la construcción de reloj un detalle sin importancia, es un elemento de relevancia y de prestigio adoptada por los Concejos en la época medieval.

Probablemente el encargo de realizar dicho reloj fue encomendado al imaginero y residente en Becerril, Fernando García Tintor, quien recibió por la figura y letras del reloj 1.800 mrs.

En el Archivo Municipal de Becerril de Campos. Cuentas del Concejo de la villa de Becerril de Campos (1516):

  • “… se pague mas al relojero que hizo el reloj e la mano e los otros … veynte mil mrs. De los que a de pagar Fernando García Titor once mil novecientos cincuenta y ocho mrs. y los otros tengo yo pagados…”.

Puede ser que la iniciativa en los trabajos fuese de Fernando García Tintor pero también hubo otros encargos de trabajos;

En el Archivo Municipal de Becerril de Campos. Cuentas del Concejo (1516):

  • “… se pague a Francisco Villalón tres reales que ganó por poner al subir al torre el reloj…”
  • “.. pagué más a Vastian Vaya por libramiento de lo que pinto de lo que pinto (están repetidas estas cuatro palabras) en lo del rrelox, segund juró Juan, pintor, que mereció veynte rreales…”

Observación: Tras la valoración hecha por el pintor Juan, se paga a Vastián 20 reales por lo que pintó en el reloj (puede que no sea toda la obra, sino que se le paga a medida que va librando o justificando gastos).

HORARIOS:

1 Marzo-30 Junio (2016): Viernes, Sábados, Domingo: 11:00 a 14:00 y 17:00 a 19:30

1 Julio-30 Septiembre y 15 de Agosto (2016): De Martes a Domingo: 11:00 a 14:00 y 17:00 a 19:30

Cerrado el 16 de Agosto de 2016

1 Octubre- 23 Octubre (2016): Viernes, Sábado y Domino: 11:00 a 14:00 y 16:30 a 19:30

RESPETAR  HORAS DE CULTO

TARIFA: la voluntad.

CONTACTO: 979 83 33 68 / 979 83 40 88

 

 

5- Iglesia de Santa Eugenia Calidad comprimida

Museo-Iglesia de Santa María

La iglesia de Santa María es una de las más antiguas de Becerril de Campos, propiedad del obispado de Palencia, fue construida en varias fases durante los siglos XII a XVI. Fue abandonada al culto el año 1971 y está catalogada como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento por Decreto de 12 de abril de 1973.

Sería el 10 de julio de1996 cuando en esta iglesia y gracias a la financiación de todas las obras que se llevaron a cabo durante veinte años por parte de la Junta de Castilla y León y la Diputación Provincial, cuando se consigue abrir al público el Museo de Arte- Sacro de Becerril de Campos.

En el Museo se combinan obras pictóricas, escultóricas, orfebres de toda la localidad, junto con la composición arquitectónica del edificio, su pórtico, sus artesonados, coro y púlpito. Y gracias a la utilización como museo se ha permitido la conservación y restauración del edificio.

Se da acceso a la iglesia a través de un atrio y un pórtico con bonito artesonado y sostenido por dos esbeltas columnas románicas de extraordinaria altura. En esta entrada a la iglesia hasta no hace mucho, se hallaba un león de piedra del que no se conserva resto alguno.

Se compone de dos amplias naves, en la más amplia de las dos es donde se ubica el altar mayor, cuyo dorado fue realizado a expensas del Ilmo. Sr. D. Manuel Macías, Obispo de Lérida en el año 1768.

Según el Catálogo Monumental, las cornisas de las naves están rematadas con ménsulas que albergan estatuillas de madera policromada, que pudieron pertenecer a la parroquia de San Pelayo, siendo de esta iglesia Santa María.

Existe asimismo en Santa María y no en San Marino, cómo erróneamente cita el Catálogo Monumental, una hornacina en la nave central con una tabla española dividida en dos cuerpos; en la parte superior la celebración de las Misas de Gregorio y el inferior la Virgen sentada con el Niño en los brazos.

Conserva en el muro norte capiteles tardorrománicos. A mediados del S. XV se derribará el muro sur del primitivo templo para construir, adosado, otro mayor como ha ocurrido en tantos otros lugares. Entonces se construyó una gran nave a base de arcos diapagma que descansan en pilares y que soportan su artesonado que cubre todo el espacio salvo la Capilla Mayor. Esta la cubre una bóveda estrellada semejante a algunas de la catedral de Palencia, aún conserva decoración original en sus nervios.

En un libro de bautismos de Santa María, 1545:

  • “…Refiere al cura la razón de esta iglesia, Pedro Hernández, las modificaciones incluidas en ella, que fueron: acabar el sagrario con su cuarto alto y altar del crucifijo de los cofrades de la cruz y el pilar que se puso debajo en 23 de julio de 1545, y así mismo este día se acabó el mudamiento de la pila de bautizar; y también se derribó el coro que estaba al lado de la sombra y la tribuna que estaba delante entre los pilares de en medio y que se quitaron tres altares que estaban pegados a los pilares y se puso otra tribuna de las que se quitó a la puerta del corredor…”

De notable importancia es el retablo de Nuestra Señora La Antigua del S. XV y principios del S. XVI, de puro estilo gótico.

En el S. XVIII fue retirado del ábside de la nave central, instalando el actual en 1768. El antiguo retablo mayor pasó a presidir la nave lateral del templo, donde estuvo hasta 1971 cuando al cerrar la iglesia comenzaron las primeras obras de restauración.
Es aventurero hacerse una mínima idea de cómo sería el retablo original.

Una pista de gran importancia se halló en un Libro Inventario de la Iglesia de Santa María de 1517 y antes de cualquier variación, lo siguiente:

  • “… el altar mayor se sabe que es de Nuestra Señora, tiene una ymagen de bulto, tiene en el alto dos ángeles y más baxo tiene a Santiago e Sant Felipe, y en los cabos los quatro evangelistas, y el retablo es de tallay pintura muy rico, tiene su guardapolvo de debitie (sic) …”

No sólo por el nombre que recibe el retablo, sino también por la evidencia de los temas que en él se representan debemos de suponer que el retablo iría presidido por una imagen de la Virgen.

Por ello, una reestructuración de lo que sería el retablo primitivo estaría compuesta por las trece tablas de Pedro Berruguete, dedicadas a la vida de la Virgen y las esculturas de Alejo de Vahía.

Las tablas realizadas al óleo de Pedro Berruguete se disponen de la siguiente manera; en el banco se representa a los profetas Salomón, David, Ezequiel e Isaías.

Asentadas sobre estas profecías se halla el segundo cuerpo donde aparece “El abrazo de la puerta dorada”, “Nacimiento de María”, “Presentación del María en el templo” y “Desposorios de la Virgen”. Y por último en el último cuerpo, otras cuatro tablas: “La Anunciación”, “La Natividad”, “La Epifanía” y “La Presentación de Cristo en el templo”.

Las imágenes de Alejo de Vahía que se conservan todas ellas serían: “La Virgen sedente con el niño”, los arcángeles “San Grabiel” y “San Miguel”, los apóstoles “San Felipe”, “Santiago El Menor” y los cuatro evangelistas “San Mateo”, “San Marcos”, “San Lucas” y “San Juan”.

De gran interés es el artesonado, de finales del S. XV que conserva el sotocoro; figuras caprichosas tanto de hombres como de animales, de éstilo similar al mudéjar.

También hay que destacar su hermoso púlpito de estilo gótico, que cómo ocurrió en muchos casos fue revestido de yeso.

Avanzado el S. XVI se abrió en el costado sur del presbiterio un gran arco para dar entrada a una nueva capilla que conserva yeserías representando los cuatro evangelistas, que muy bien podrían ser obra de los hermanos Corral de Villalpando. Por esas mismas fechas se construiría el gran pórtico que conserva en su parte central un bello artesonado.

Las reformas de los S. XVII y XVIII añadieron al templo una sacristía, hoy desaparecida y encubrieron las naves con sencilla decoración de yeso ocultando durante dos siglos, el artesonado de la nave principal.

Cerca a la sacristía se encontraba la capilla del Obispo, Don Diego Vela con los altares del Santísimo Cristo de las Angustias; con dos imágenes atribuidas a Juan de Juni o a su escuela, y el altar de San José.

En la actualidad el museo contiene 158 obras de distintas épocas y estilos. Junto a la obra más impresionante que se alberga en el museo y tal vez la más conocida que es el primitivo retablo de Santa María, hay que destacar la totalidad de 21 obras pictóricas, 49 orfebres, 8 retablos y 79 obras escultóricas.

Entre los autores de gran envergadura se encuentra Pedro Berruguete (c.1450-1503) por sus atribuciones pictóricas ya mencionadas. Otro autor a destacar es Alejo de Vahía (act. 1490-1510) con sus 23 piezas, entre las que destacan además de las mencionadas “El Padre Eterno”, “Santa Catalina de Siena”, “San Pedro”, “Una Esperanza”, “Una Virtud”, “Ángel con la Cítara”, “Santo Entierro” y “Un Apostol” y dos Cristos Crucificados.

Destacan también un tríptico falmenco “Los Desposorios de místicos de Santa Catalina” por Jan Van Dornicke (1520-1525), una “Virgen con el Niño” y “Un Medallón del Padre Eterno” de Juan de Juni (1507-1577), otra pieza de la “Virgen con el Niño” de Hernando de Nestosa, a Francisco Giralte (¿ -1576) pertenece la obra escultórica de la “Misa Gregoriana”, a Tomás Sierra la escultura de “Santa Bárbara” y a Francisco Esteban el óleo sobre tabla “Santa Eugenia”.

Otras obras que conserva el museo son Cristos Crucificados, Retablos como el “Retablo de San José”, “Retablo de San Antón”, “Retablo de la Virgen”, “Retablo de los Desposorios de Santa Catalina”, “Retablo del Calvario” y “Retablo con la Predela del Juicio Final” , imágenes de Santos, etc…

Existe también una sección de orfebrería donde destaca una preciosa Arqueta-Expositor en plata dorada, cruces procesionales, crismeras, incensarios, minajeras, cruces de altar, cálices etc…

Horarios:

1 Marzo-30 Junio (2016): Viernes, Sábados,Domingos: 11:00 a 14:00 y 17:00 a 19:30

1 Julio-30 Septiembre y 15 Agosto (2016): De Martes a Domingo: 11:00 a 14:00 y 17:00 a 19:30

Cerrado el 16 de Agosto de 2016

1 Octubre-23 Octubre (2016) Viernes, Sábados y Domingo: 11:00 a 14:00 y 16:30 a 19:00

TARIFAS:

  • General: 2,5 €
  • Grupos ( 10 personas): 2 €

CONTACTOS:

  • 979 83 40 88
  • 97983 33 68

9- museo santa maria calidad Javier Marín firmada comprimida

San Pelayo

Esta iglesia fue derribada en este siglo y como se puede observar por el espacio que ocupan actualmente las casas su tamaño no era muy grande.

La entrada a la iglesia era a través de un atrio empedrado con verjas, colocadas en 1759. Estaba compuesta por tres naves, en la central se encontraba ubicado el altar mayor y es la única de las naves que estaba entarimada. Este hecho es debido a que D. Luis de Mollinedo en 1781, realizó una visita pastoral a dicha iglesia, y al percatarse del que el piso estaba muy desigual mandó que lo entarimasen.

En el extremo opuesto al altar se encontraba el coro, terminado hacia 1758, con un órgano de 1792, construido por el mismo maestro de órganos que realizó el de Santa Eugenia.

Poseía esta iglesia un grandioso retablo barroco donde estaban colocadas las once tablas de la escuela o del propio Pedro Berruguete. Ocho de las cuales representan la vida y el martirio de San Pelayo, otra la imagen de Santa Águeda con los pechos cortados y colocados sobre una bandeja, a la Virgen con el Niño y una última a Santa Catalina. Este retablo se trasladó a la capilla del sagrado Corazón de la Catedral de Málaga sobre el año 1945.

En la primera nave lateral se encontraba la capilla de Santa Catalina, que probablemente albergaría la pequeña imagen escultórica de madera policromada y del S. XV, obra de Alejo de Vahía, conservada en el Museo de Santa María. En la segunda nave lateral estaban los altares de Santiago, Santa Lucía, San Vicente, de las Ánimas y Nuestra Señora del Rosario. En el actual Museo de Santa María se albergan las imágenes de Santa Lucía ( S.XVI ) y de San Vicente Ferrer (S. XVI ). Estas imágenes pudieron pertenecer a dichos altares anteriormente mencionados.

De los citados altares en 1785 se dieron el realce de los colores de las tarjetas de los altares de Santa Catalina y el de Nuestra Señora del Rosario y en 1763 se remató el dorado del altar de San Vicente por Luis Aparicio, vecino de Cisneros.

También se encontraban los altares atribuidos al italiano Andrea del Sarto; altar del Niño Dormido que representaba a una madre velando el sueño de su hijo y el altar del Santo Cristo de la Salud.

Un grupo escultórico del S. XVI, obra de Alejo de Vahía que representa el Descendimiento con siete personajes, muy parecido a otro del mismo estilo situado en la iglesia de Santa María fue trasladado a Palencia. Y en la actualidad se encuentra ubicado en un museo en EE.UU.

La torre se arruinó a mediados del S. XIX, pasando sus tres campanas al corredor de la iglesia. En una de ellas, se puede leer lo siguiente: “I H S Ave María gratia plena año 1609” y en otra campana en la parte superior: “San Mateo, ora pro nobis” y en la parte inferior de la misma: “siendo cura el comisario D. Antonio Boada y Pando y Mayordomo Francisco Rodríguez Manzano, 1708” . La entrada de acceso fue obligada, por parte del arcipreste Bernardo García, a ubicarse fuera de la iglesia, ya que la fetidez por haber enterrado en aquel lugar cadáveres era insoportable.

A esta iglesia pertenecen las siguientes alhajas, hoy depositadas en el Museo Diocesano de Palencia:

  • Una Cruz parroquial de plata, estilo bizantino. Su peso es de cinco kilos, ya que el interior es macizo de madera.
  • Un Cáliz sobredorado, del renacimiento, con patena y cucharilla.
  • Ambas alhajas fueron depositadas el 1 de septiembre de 1918, según el documento expedido.

Otras alhajas son:

  • Un Cáliz de plata con dibujos en el nudo y la peana.
  • Un Copón de plata de la época del renacimiento.
  • Conchas, vinajeras, etc …

San Pedro

En este templo se alternan el estilo renancentista predominante del S.XVI, reformas barrocas del S.XVIII y pinceladas románicas del S. XII, de notable importancia ya que es el único resto románico existente en nuestro pueblo.

Al igual que la iglesia anterior el acceso a la iglesia es por un atrio empedrado con una portada románica. Consta de una única nave; con la capilla del Santo Cristo del Desprecio, del cura D. José Rodríguez, que fundo su capellanía en 1722. En ella está situada una lápida con este epitafio: “Hic jacet pulvis cinis, nibil. Anno 1724.” ; y los altares de Nuestra Señora del Rosario, altar de las Ánimas; dorados en 1568 y 1733, respectivamente, altar de San Andrés, que probablemente tuvo la imagen que hoy conserva el Museo de Santa María que data del S. XIV y altar de San Simón; en este último están las imágenes de Santa Bárbara, San Antón Abad. El Museo de Santa María contiene una imagen de Santa Bárbara (S. XVI), de la que aquí se hace mención, probablemente fuera esta misma imagen.

Respecto a la imagen de San Antón Abad, en el museo no existe imágenes escultóricas de San Antón, pero sí un cuadro pictórico de las tentaciones de San Antón, obra anónima, que probablemente perteneció a esta iglesia. Esta nave está cubierta por bóvedas de yesería barroca del S. XVIII.

En las proximidades del altar mayor hay una lápida con el siguiente epitafio: “Aquí yacen sepultados Pedro de Herrera y Henrriquez de Herrera, depositario General de su Santidad Papa Gregorio XIV Y Mateo Henrriquez, alguacil mayor de la santa general inquisición de España, sus hijos año 1591”.

En el altar mayor existía un retablo plateresco, atribuido a Juan de Balmaseda, que junto con otros tres retablos (uno de ellos del Renacimiento, S. XVII) de esta misma iglesia fueron vendidos a la iglesia del Sagrario de Málaga, donde todavía se pueden contemplar.

El altar mayor fue dorado en 1568 por Floristán Pérez y Cristóbal de Herrera, en la parte central constan tres relieves ocupando el lugar preferente las imágenes de San Pablo y San Pedro. Cinco relieves más ocupan las calles laterales con pasajes del Señor, la Virgen, San Pedro y San Pablo. Veinticinco imágenes más ocupan las cuatro calles más estrechas.

El sagrario plateresco y tallado en madera de nogal es obra complementaria del retablo.

También esta iglesia tiene un órgano hecho por Felipe de Alsina en 1749 y costó 6.500 reales.

La torre siendo la más alta, siendo de tierra arcillosa quedó revestida de ladrillo. En ella existen cuatro campanas, dos con la siguiente inscripción; “Sancte Petre Ora pro nobis” de 1819 y 1622, las otras dos con la siguiente inscripción; “Siendo cura Don Ramón Buey y mayordomo de fábrica Don Vicente Pelayo, me fundieron Pedraja y Lastra.” , de 1844 y 1819.

Esta iglesia se abandona al culto a mediados del s. XX. A partir de aquí, sufre multitud de vicisitudes: es utilizada como almacén de grano, refugio para gentes de paso, se derriba la torre, cede el muro oeste, cae la cubierta….

En el año 1999, la “Escuela Taller de San Pedro”, puso fin a una primera fase de restauración, reparando una parte de ella.

En 2013, se decide recuperar, se realiza una restauración centrada en la astronomía, respetando la ruina existente, y tras la renovación, en el impresionante interior encontraremos un péndulo de Foucault, primer experimento realizado para demostrar la rotación terrestre, además de la única línea meridiana en funcionamiento en España. Consta de varios estenopes que marcan los solsticios, y un stellarium en el que  se pueden observar las constelaciones.

En el exterior apreciaremos, además de un reloj solar de doble cara, la prolongación de la línea meridiana, iluminada durante la noche; así como una fuente en la plaza con una esfera que parece flotar en el agua, semejante al péndulo del interior, en la que también podremos observar las constelaciones iluminadas durante la noche.

1- San Pedro Cultural Exterior calidad comprimida

Plano general Fuente iluminada Exterior plaza iluminada comprimida

San Juan

La iglesia de San Juan Bautista cómo así lo demuestran los restos humanos, objetos de cerámica, nichos, galerías y piedras de yacimientos encontrados debió de abarcar una buena zona comprendida entre el puente San Juan y el ferrocarril.
Nada queda de esta iglesia románica, que se incendio en 1771 como consta en la cruz que se levantó en este lugar y para su recuerdo.

La iglesia se componía de tres naves con varias capillas y altares, uno de ellos el de Nuestra Señora.
Cuando se quemo en 1771 “el Prior de la comunidad pide que se le conceda la piedra que ha quedado de ella, para el Hospital o bien para los vecinos. Firmado por José de la Pinta y Dº Gregorio Mazano” .

La campana y dos esquilones que eran de la iglesia San Juan y estaban en posesión de la iglesia San Pedro, debían ser entregados a los administradores del Hospital Nuestra Señora de la Concepción, pero en caso de reedificarse de nuevo tal iglesia deberían entregar 7.500 reales de vellón, valor de la campana y esquilones. Dado en Palencia a diez días del mes de Marzo de 1773.

San Miguel

Esta iglesia gótica orientada al extremo sur de la villa. Se compone de una sola nave, torre de ladrillo a los pies y capilla. En el altar mayor tubo un hermoso retablo plateresco que fue vendido en 1943 y trasladado a la capilla de la barriada obrera de Venta de Baños, en él se veneraba la imagen de San Miguel. Aunque ha habido intentos de intentar recuperarlo, estos han sido inútiles. Existe en el Museo Parroquial de Santa María una imagen del Arcágel San Miguel (S.XV), no se sabe si fuera esta.

Desde 1610 se sabe de sus problemas para poder mantenerse en pie. Es el cura Salazar en este año quien pide una limosna al Hospital Nuestra Señora de la Concepción, se acuerda dar una limosna de 200 reales como ayuda.

Se fundó en esta parroquia la Capellanía de Dº Rodrigo de Mercedes, natural de Becerril de Campos, donde tenía enterrados a sus padres y abuelos. En la Monografía de Anselmo Redondo Aguayo acerca de Becerril nos detalla las líneas del testamento que Rodrigo de Mercedes otorgó cerrado y sellado en Marzo de 1567.

En los últimos veinte años el deterioro de dicha iglesia ha sido considerable debido al abandono que sufre.

4- Iglesia de San Miguel Calidad comprimida

 

San Martín

Esta iglesia fue construida en el S. XVI, aunque el único resto que tenemos actualmente de ella es la torre mudéjar del S.XIV. Cómo otras iglesias del pueblo la entrada a la misma es a través de un atrio y un pórtico con columnas románicas.

Se compone de una nave, donde está situado el altar mayor con imágenes de San Martín, una de ellas se puede leer la siguiente inscripción; “Martines Cathecumenus hac meveste contexit” , en la parte superior se encontraba un escudo del Santo con la siguiente inscripción; “palmam tamem martirio non amisit”.

En esta iglesia podíamos encontrarnos los altares de San Lorenzo; con un cuadro grande que muestra su martirio, altar de San Andrés; también con cuadro que le representa, altar de las Ánimas, altar de Francisco de Paula.

Hay que destacar los cuadros que se encontraban en la sacristía de dicha parroquia; dos de San Martín, de los cuales en uno aparece con una urna dorada y está realizado en cobre; otro del Cura Pimienta; los de Pío V e Inocencio II; otro en cobre que representa la Adoración de los Santos Reyes (S. XV), que se conserva en Museo de Ate Sacro de la villa; de los Reyes de España desde Ataulfo a Carlos II, de los cuales de Felipe I hasta Carlos II están conservados en la Sala de Sesiones del Ayuntamiento de la localidad.

Otros cuadros que poseía la iglesia se encuentran depositados en el Palacio Episcopal sin tener recibo de su depósito. Y otros fueron trasladados a Madrid, sin saber un paradero concreto.

En esta iglesia se encuentran las lápidas con su correspondiente epitafio de Dº. Fraco. y Dº. Gaspar Delgado y Heredia, beneficiados de esta villa y canónigos, de 1709 y 1719 respectivamente. También la lápida de Baltasar Pimienta, abogado y cura, y su epitafio de 1710.

El único resto interesante que aún perdura es la Torre de San Martín que data del S. XIV. Aunque su construcción se debió realizar en dos épocas, la última en el S. XVI por Julio de Escalante.

Esta dividida en tres cuerpos. La parte inferior de la torre es de piedra maciza y sin vanos mientras que los dos superiores son de ladrillo, el primero de ellos tiene tres arcos ciegos ligeramente apuntados, mientras que el último cuerpo tiene los tres vanos abiertos aligerando la estructura. En este cuerpo de la torre está situado el campanario con cinco campanas muy bien timbradas; en una se puede leer la siguiente inscripción: “Sancte Martine ora pro nobis” de 1713, en una segunda: “Nuestra Señora de la Paz, año 1728” , el resto ilegibles sólo se puede observar el año de 1707.

Una reconstrucción reciente de la torre, a través del programa de protección y recuperación arquitectónica del Ministerio de Fomento con un presupuesto de casi diez millones de las antiguas pesetas, ha permitido rehabilitar parte de la iglesia de San Martín.

Una fuente importante a la hora de realizar el Estudio de cada una de las iglesias ha sido la obra Monografía Histórica de la Villa de Becerril de Campos de Anselmo Redondo Aguayo. Nos ha ofrecido la posibilidad de poder contrastar las informaciones obtenidas con los datos que ya sabíamos de antemano.

3- Torre de San Martín Calidad comprimida