Las obras de la travesía de Becerril se retoman tras dos años de parón

  • El proyecto, aprobado en 2007 por la Junta, se encontraba en punto muerto tras la quiebra de la empresa elegida para ejecutarla. Fue adjudicado de nuevo en junio.

El pleno del Ayuntamiento de Becerril de Campos ha abordado el proyecto de mejora de la carretera que discurre entre Fuentes de Nava y Monzón, paralizado durante casi dos años, por problemas con la empresa adjudicataria.

Los integrantes de la Corporación terracampina han sido informados por la Alcaldía de que los trabajos en la travesía de la localidad han sido retomados por Provilsa.

Las obras, paralizadas, de la carretera P-952 de Paredes a Fuentes de Nava y la P-953 de Fuentes a Villarramiel fueron aprobadas por la Junta de Castilla y León el 5 de julio de 2007 y se adjudicaron en 6,1 millones de euros.

Quedaron abandonadas hace meses como consecuencia del concurso de acreedores que afectaba a la empresa.

La Junta ha tenido que resolver la papeleta reiniciando el procedimiento para su ejecución.

La Consejería de Fomento acordó en junio de este año destinar 1.295.000 euros a la carretera P-990, de La Venta a Monzón de Campos y a la P-953, de La Venta a Villarramiel.

Se llevarán a cabo en los próximos meses las actuaciones necesarias para la terminación de las obras de mejora de plataforma y firme de los 25,2 kilómetros de estos tramos incluidos en los términos municipales de Monzón de Campos, Husillos, Becerril de Campos y Fuentes de Nava.

Tras haber llevado a cabo los trámites legales y administrativos necesarios, la Consejería de Fomento redactó el proyecto de terminación

Los trabajos principales a llevar a cabo se centran en las travesías de Fuentes de Nava y Becerril de Campos, así como en el tramo comprendido entre Monzón de Campos y la carretera CL-615 a la altura del cruce de La Venta.

El psoe, al pleno. La paralización de las obras llevó en marzo de 2010 al Grupo Municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Becerril de Campos a mostrar su interés por conocer las medidas que se había tomado por parte de la Junta de Castilla y León para garantizar las condiciones de seguridad en estas carreteras mientras permanecieran paralizadas las obras, tanto en lo que se refiere al firme como a la señalización, así como a las actuaciones administrativas para el reinicio de los trabajos.

Concluía en marzo del año pasado el PSOE de Becerril de Campos exigiendo la «inmediata adjudicación» a otra empresa de ambos tramos de carretera, así como la nueva señalización de las obras paralizadas ya que el paso de los meses había dejado en la zona «evidentes síntomas de abandono que día a día se convierten en un peligro aún mayor y en un claro riesgo de accidentes automovilísticos».

Esa petición, 18 meses después, ha tenido respuesta.